Los Dogos campeones del Mundial Gay

LE GANARON A LOS INGLESES 1 - 0
Maikon Monteiro, un brasileño marcó el único tanto.

El equipo argentino denominado Los Dogos se consagró ayer campeón Mundial de Fútbol Gay al vencer en la final por 1 a 0 al equipo inglés "Stonewall", que defendía el título, en un partido jugado en el estadio de Defensores de Belgrano. El único gol del encuentro lo marcó a los 10 minutos del segundo tiempo, el brasileño Maikon Monteiro ante la atenta mirada de cientos de hinchas y jugadores de los equipos participantes.

El partido fue entretenido pero las emociones y el color de la tarde se vivieron en la tribuna y en la platea, donde un gran número de personas de diferentes orientaciones sexuales siguió el encuentro. Algunos eran simples hinchas de los equipos, mientras que otros eran familiares y amigos de los jugadores, pero había una mayoría de activistas de organizaciones civiles que defienden los derechos de los homosexuales.

Un grupo de simpatizantes ingleses fueron de los más divertidos: vestidos con camisetas de diversos equipos que disputaron el certamen mundial, aplaudieron, gritaron, vivaron y hasta se animaron a hacer la famosa ola para demostrar la alegría que sentían por el espectáculo deportivo.

Otra de las notas sobresalientes durante el partido de la gran final fue la cantidad de choripanes y hamburguesas que corrieron por la platea, comida que fue muy bien acompañada por cerveza de diferentes marcas y tamaños, ron y alguna que otra gaseosa.

Sobre el final del encuentro todo fue algarabía y felicidad, ya que ganadores y perdedores se unieron en un grito común con cantos alusivos a la causa.

El campeonato, que se realiza por primera vez en Latinoamérica, contó con la presencia de 400 jugadores de 19 equipos de América, 7 de Europa y 2 de Oceanía y fue organizado por la Asociación Internacional Gay y Lésbica de Fútbol (IGLFA), la organización gay argentina y la Subsecretaría de Deportes de Buenos Aires, además de contar con el apoyo de la AFA. Cada delegación se hizo cargo de los gastos de traslado y estadía.

La elección de la capital argentina como primera sede latinoamericana se debe en gran parte a la aprobación en 2003 de una ley que autoriza las uniones civiles entre homosexuales, lo que la convirtió en la primera ciudad de Latinoamérica en permitirlas. (El Tribuno de Salta, 30 de septiembre, 2007