Un título para alimentar el orgullo gay
El Mundial terminó ayer en Defensores de Belgrano. Fue 1-0 para Los Dogos. Y fue una fiesta.
DALE CAMPEON.
La platea del estadio de Defensores de Belgrano era la muestra elocuente de lo que fue el Mundial 2007 para la comunidad gay. Una tribuna dividida en dos, con hinchas argentinos alentando a Los Dogos y fanáticos ingleses esperando que Stonewall revalidara su título de campeón mundial.
Finalmente, el equipo nacional, dirigido por Néstor Gammella, se impuso
"Me tocó hacer el gol de la victoria y estoy contento por eso. Les dije que iba a hacer un gol", declaró Maikon, el héroe de nacionalidad brasileña que hizo festejar a muchos argentinos en el Bajo Belgrano.
El torneo -organizado por
La atmósfera del partido retrataba la singularidad del espectáculo. Un hombre vendía remeras, prendedores, tazas y un souvenir en el que dos hombres bailaban un tango. En otro sector, una mujer ofrecía empanadas, alfajores de maicena y tortas, en reemplazo del típico choripán de cada sábado.
En la tribuna, Alan disfrutaba el partido con Eugenio, envuelto en la bandera de la diversidad. "Los gays estamos recluidos en la noche y acá la gente como nosotros se muestra de día. Está bueno ver gente grande, familias y chicos", explicaban.
En el mismo sector, la insignia de
En el césped se lo veía emocionado a Néstor Gammella, el DT nacional: "Es un triunfo para que nos conozcan, para que la gente sepa que nosotros hacemos fútbol con amor, con cariño y para reivindicar a nuestra gente de la comunidad gay".
Los Dogos agradecieron por la medalla dorada. La gente festejó un triunfo futbolístico inobjetable y con un trasfondo: el éxito de toda una comunidad. (Agustín Colombo para Clarín, 30 de septiembre, 2007)